domingo, 11 de diciembre de 2011

psu

Fue hace estadísticamente un año. Lo que recuerdo, que el colegio estaba en la calle Yokohama, que me fueron a dejar en auto, que había un weonaje considerable en la entrada, los dos días. Llevé los documentos en un plástico bien lindo. Mi sala quedaba como al fondo. Nos hicieron esperar afuera hasta que nos llamaron, unos ciento veinte minutos. Me senté al lado de la ventana y la barra que sostenía la cortina se cayó al lado mío. Después de terminar la prueba caminé hasta el metro Vicuña Mackena, el lunes crucé en medio de la calle y el martes doblé. Hacía un sol horrible así que me puse mis lentes de paco. Seguí por la vereda hasta Vespucio y crucé Walker Martínez con luz verde, en mi mente solo oía "no te vengai a morir ahora po weon". Mientras avanzaba por la vereda que rodeaba un sitio eriazo me comenzó a llenar de a poco un sentimiento de satisfacción que no había sentido desde hace mucho, y llegó a su clímax cuando llegué al andén. Cuando me subí al metro mi mente estaba en un estado de tranquilidad extásica que solo pudo desarmar una pregunta de la prueba que se volvía cada vez más insistente. Mi alma trató de anular esa perturbación diciéndome "weon no la revises, da lo mismo, no es importante, no va a cambiar el puntaje si lo sabes o no, ya está todo hecho, presta atención a la música, no te preocupes de esa wea, da lo mismo, weon da lo mismo". Cuando llegué a la casa logré evitar afanosamente mis impulsos de revisar la pregunta de mierda por una hora. Busqué "función afín" en google y la tenía mala chao pn

1 comentario:

  1. Yo vomité en la prueba de ciencias, el queso estaba rancio.

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